Ricardo Lagos Escobar

Ricardo Lagos Escobar el año 2015. Fotografía del Foreign and Commonwealth Office.

Puede ser heroico morir en La Moneda defendiendo sueños. Es para admirarlo; pero es más fecundo construir república en La Moneda. Es para agradecerlo.

Puede ser heroico tratar de cambiarlo todo avanzando sin transar; pero es más eficaz avanzar en la medida de lo posible.

Es desafiante ofrecer gobierno para algunos que hacerlo para todos los chilenos. El punto es que por historia todos los chilenos navegamos en el mismo barco y no parece razonable tirar a unos al mar para llevar a otros, más aún si son minoría, al puerto de su felicidad.

Ricardo Lagos Escobar representó en la historia reciente de Chile el aprendizaje de una trágica lección; por eso hizo un exitoso gobierno reformista dialogando con todos los chilenos y por eso terminó con el 70% de reconocimiento ciudadano.

¿Qué se pudo hacer más y mejor? Siempre es posible hacer mejor, pero es muy raro hacerlo perfecto.

La historia requiere tiempo para una evaluación serena y no tengo la menor duda que el gobierno de Lagos será reconocido como uno de los mejores en la historia de Chile.

Consciente que el país vive tiempos de incertidumbre, desconfianza y pesimismo ofreció su talento, conocimiento, experiencia y autoridad moral para invitar a un debate de ideas y pensar en grande. No fue escuchado. Los fenicios se cruzaron en el camino. Lo dramático es que a Lagos no lo derrotó la Derecha, fueron los suyos los que no quisieron escucharlo. Entre grandes ideas y el reparto del animal no dudaron.

Grande Lagos; el mayor estadista surgido en la Izquierda chilena de todos los tiempos.

Pequeños los que entre el Timón y el Botín escogieron el Botín.

Alejandro Witker

(Publicado en diario La Discusión, Chillán, 11-V-2017)

El Pala

Llegó otra vez la famosa chicha donde El Pala. ¿Cuántos años llevo acudiendo a esta cita que ya se instaló en la tradición chillaneja? Diez o doce años, tal vez más. Tengo en la memoria una ausencia por motivos de salud pero en el resto de los años cada 1 de mayo me cuadro con los Palavecino. Ahí estaban “veteranos de guerra” y nuevos “reclutas”; cada vez más mujeres, qué bueno que sea así. Viejos conocidos, cada año más viejos pero fieles al Templo de Baco.

Rodrigo habló en nombre de la familia y de sus colaboradores. Ingenioso, cálido, contento como se eleva el volantín con el esfuerzo de cada día.

El alcalde Zarzar ofreció el saludo de la ciudad a este lugar de encuentro del turismo, las tradiciones y la amistad cívica. El hombre luce canchero y sobrio, cero aprovechamiento político, cero demagogia, como debe ser en una autoridad republicana.

El padre Varas bendijo la chicha, comenzaron los cañonazos, entraron las guitarras, las voces y las primeras cuecas.

Los parroquianos viejos y nuevos lucían alegres y una buena onda inundó el escenario.  Sólo cabe agradecer a los Palavecino su ingenio para ofrecer a Chillán y al país un espacio de chilenidad que levanta el ánimo en tiempos en que el nombre de la república unos cuantos asaltan la república.

Con la chicha del Pala pasa lo mismo que con Gardel, como decía Borges, cada vez que se escucha canta mejor. La chicha del Pala cada año sabe mejor.

Alejandro Witker

(Publicado en diario La Discusión, Chillán, 04-V-2017)