DEFENDER EL RODEO

Fotografía de Viviana Santis reproducida bajo licencia Creative Commons.

No hace falta subrayar la importancia del Rodeo en Ñuble, una región huasa por excelencia.  En Santiago algunas municipalidades han cedido ante las presiones de pequeños grupos ideologizados y han resuelto dar término a esta fiesta tradicional en sus comunas.  Por fortuna, en unas cuantas la autoridad ha mostrado más respeto por la tradición nacional que por pequeños griteríos.

El Rodeo es el deporte más popular en Chile después del fútbol y se vincula a la gastronomía, la artesanía y el folclore.  Es una fiesta familiar surgida en el campo chileno y que numerosos Clubes de Huasos se esmera en mantener como patrimonio cultural de la Nación.  Sin embargo, estas realidades no cuentan para quienes dicen sentir una terrible compasión por el maltrato a los animales, acusación carente de fundamentos por cuanto los dueños de los animales son los más interesados en protegerlos.  En todo caso resulta curioso que estos defensores de los animales no se declaren vegetarianos como deberían ser en consecuencia.

La defensa del Rodeo debe hacerse con la mayor energía y sin complejos, no sólo por los huasos, también por toda la sociedad comprometida con sus tradiciones.  Hay que poner atención y parar a tiempo a quienes se empeñan en llevar la retroexcavadora a destruir signos muy queridos por la cultura nacional.

Alejandro Witker

(Publicado en diarios La Discusión, Chillán, 08-VIII-2017, y Crónica Chillán, Chillán, 08-VIII-2017)