ARCHIVO REGIONAL DE ÑUBLE

Fotografia de Emilio Rodríguez Posada, reproducida bajo licencia Creative Commons.

Alejandro Witker

Doctor en Historia

¿Qué es un Archivo?  Así lo explica Enrique Campos Menéndez en el prólogo del libro Archivo Nacional de Javier González Echeñique (1983): “la palabra archivo viene del griego Archión y quiere decir principio, origen, pero en nuestra lengua significa el local donde se custodian documentos públicos o particulares y el conjunto de estos documentos. La etimología helénica del vocablo ya nos pone sobre aviso cerca de su verdadero sentido e importancia: un archivo constituye de por sí el principio de todo lo que está relacionado con la historia de una persona, institución, pueblo o nación. Es el conjunto de documentos que, como testimonio fehaciente de las edades pasadas, avalan la historia y le dan el debido sello de credibilidad. Son, pues, fuentes de autoridad y herramienta inapreciable para la investigación de la ciencia histórica”.

Un archivo no es sólo una manía de anticuarios, una colección de papeles que se juntan por nostalgia. Tienen un notable valor patrimonial. Pero su utilidad no radica sólo como reliquia, tiene una utilidad práctica: suele ser indispensable para la toma de decisiones. Cualquier intervención sobre la realidad requiere preguntarse por qué existe esa realidad y la respuesta habrá que buscarla en esa memoria.

Al partir la nueva región habrá que plantearse objetivos de desarrollo y para ello será indispensable tener a la vista los antecedentes de la realidad que se pretenda transformar. De la partida habrá que decir que el descuido por conservar nuestra documentación histórica es impresionante. Ni siquiera tenemos un registro completo de los intendentes; existe una investigación de la UBB ordenada por el entonces gobernador Carlos Abel Jarpa pero es muy elemental. Apenas hay nombres y periodos, sin fichas biográficas ni fotografías. De lo obrado en cada periodo no hay nada. Sería el mínimo sobre la historia de la provincia de Ñuble. ¿Dónde está la documentación sobre la reconstrucción después de 1939? En los municipios las cosas no son mejores: el primer libro de actas de la comuna de Ránquil se perdió definitivamente. Algunas comunas tienen listado de sus alcaldes, entre las que no lo tienen está Chillán. El alcalde Zarzar instaló el listado desde 1973.

Debemos celebrar que las nuevas autoridades hayan considerado esta urgencia y se dispongan a dotar a Ñuble de un Archivo Histórico y Cultural. Desde la Dirección Nacional de Bibliotecas, Archivos y Museos existe la decisión de avanzar en esta idea. No es posible que para investigar sobre Ñuble haya que instalarse en Santiago.

Entre el Archivo y la Biblioteca Regional existe una relación funcional que recomienda instalarlos en un mismo edificio y compartir algunas dependencias como cubículos de estudios, oficinas administrativas, salas de conferencias y reuniones. Apenas es necesario decir que la selección del personal directivo y técnico requiere del mayor rigor para asegurar eficacia.

Artículo publicado en diario La Discusión, Chillán, 23-VI-2018

BIBLIOTECA REGIONAL DE ÑUBLE

Sala de lectura en Biblioteca Pública. Foto de Jorge Díaz Arroyo.

Alejandro Witker

Doctor en Historia

¿Qué es una biblioteca?, preguntaba Gabriela Mistral: “una biblioteca, en ciudad pequeña, puede volverse, mejor que en ninguna parte, corro familiar de niños lectores o auditores y frecuente tertulia de adultos.  Ella puede salvar a los hombres de la cantina mal oliente y librar a los chiquitos de la jugarreta en la vía pública.  Pero el arte del bibliotecario es difícil: él tiene que crear el convivio de sus lectores en torno de unos anaqueles severos y fríos y el nuevo hábito le costará bastante hasta que quede plantado sobre la piedra de la costumbre vieja, que es muy terca.  Para llegar a esto, la biblioteca de la provincia ha de volverse “cosa viva” como el brasero de nuestros abuelos que llamaba a la familia con sus brillos y su oleada de calor.  La vida de las poblaciones pequeñas es un poco laxa, apática y mortecina.  Los centros creadores de calor humano son en estos pueblos la escuela, los templos, la biblioteca”.

Con esta exigencia mistraliana es claro que en Ñuble no tenemos probablemente ninguna biblioteca.  Hay bibliotecas sin bibliotecarios, o con alguno excepcionalmente; hay libros pero pocos o ninguno sobre Ñuble, hay algunas buenas dependencias, pero con pobre tecnología y más de alguna perla: en la Biblioteca Nicanor Parra de San Fabián de Alico no hay teléfono.   ¿Cuánta información hay sobre los 8 Premios Nacionales de Ñuble?  ¿Cuántas biografías hay de Merino Benítez, Pedro Lagos, Vinay o Violeta Parra?  ¿Cuánta información tenemos sobre los arquitectos que reconstruyeron las ciudades y como el caso de Chillán nos convirtieron en una muestra espectacular de arquitectura moderna?

Gabriela decía en otro texto, necesitamos “apostolados del bibliotecario”, no sólo un funcionario municipal encargado de prestar libros que no ha leído y que sólo cumple una jornada burocrática sin la menor pasión por la cultura.  “No hay nada más fácil que amontonar libros, escribía, eso no cuesta más que enfilar ladrillos…”.  En los países modernos las Bibliotecas Públicas están abiertas los sábados y domingos, no sólo para brindar servicio a los estudiantes, también para traer a la lectura a sus padres y a la mayor parte de los vecinos.

Este es el punto: necesitamos una renovación total de las bibliotecas comunales y un gran núcleo central que opere como Biblioteca Regional que concentre todo el saber sobre Ñuble que sea posible reunir, no sólo escrito, también fotografías, postales, videos, obras de teatro, películas, canciones, poesías, biografías de sus intelectuales y artistas, registro de todos sus alcaldes y parlamentarios, empresarios principales; información sobre instituciones y grandes momentos de su historia: Catedral, Mercado, Estadio, Teatro Municipal, Colegios principales, Bomberos, Ferrocarriles, Monumentos, Termas de Chillán, Agrupaciones Culturales y Artísticas, Periodismo, Terremotos, en suma un gran Centro de Documentación que contenga la memoria de nuestra rica historia y cultura.

Publicado en diario La Discusión, Chillán, 17-VI-2018.

INSTITUTO REGIONAL DE ARTE

Uno de los elencos de la Escuela Artística Claudio Arrau de Chillán. Foto de Jorge Díaz.

Entre las demandas centrales de los actores culturales de Ñuble ante  la nueva región ocupa un lugar preferente la creación de una instancia llamada a sembrar la semilla de nuevos valores que tomen la posta de los grandes que han surgido en nuestra tierra y que han brillado en las artes y las letras. Es urgente también abordar la necesidad de elevar progresivamente los niveles de la audiencia cuando, gracias al magnífico Teatro Municipal, se ofrecen espectáculos que requieren de un público a la altura del evento, no sólo en número, también en su capacitación para el disfrute de los espectáculos. ¿Acaso no se reiteran aplausos inoportunos en conciertos que requieren de una verdadera comprensión de su desarrollo?. Lo mismo habría que decir frente a las exposiciones, presentaciones de libro, danza, etc. En suma, hay que formar nuevos actores y mejores espectadores.

La Escuela de Cultura Artística fundada en 1942 ha cumplido una tarea verdaderamente heroica en condiciones muy precarias de espacio, financiamiento, y personal. Sin embargo, su labor y sus frutos han sido notables. La nueva región debería poner entre sus prioridades transformarla en un gran Instituto Regional de las Artes con un edificio construido para ese propósito, financiamiento y personal para ampliar sus funciones.  Las letras, el folclore, la danza, las tecnologías audiovisuales, el cine, son ámbitos necesarios para ponernos a la altura del rango regional.

Estudian en la Escuela de Cultura Artística alrededor de 700 alumnos y en lista de espera hay más de 300, ¿qué le parece que haya tal cantidad de niños y jóvenes a la espera de aprender a tocar el violín, la guitarra o el piano, a pintar, hacer teatro o danzar?  Una maravilla del potencial artístico al que hay que atender a la brevedad.

Sin embargo, en la nueva región esta oportunidad debe darse también a niños y jóvenes de las 21 comunas.  Llegó la hora de pensar en grande: crear talleres los sábados para que vengan alumnos desde el interior de Ñuble y talleres en las localidades que puedan ser atendidos por profesores especialistas desde Chillán. Así se honra la memoria de los grandes de ayer y se habla en serio que somos un arsenal cultural de Chile.

Si el pasado histórico y cultural ha sido el gran fundamento para la creación de la Región de Ñuble, el enorme potencial de las nuevas generaciones debería constituir el soporte de un formidable desarrollo de las letras y las artes para lo cual es absolutamente indispensable que la actual Escuela de Cultura Artística se transforme en un gran Instituto Regional del Arte.  Se cuenta con brillantes profesores y una vasta experiencia.  Es una gran noticia que las nuevas autoridades hayan escuchado y comprometido su palabra ante las agrupaciones y actores culturales que han puesto esta tarea en la agenda pública.

Alejandro Witker

Publicado en La Discusión, Chillán, 13-VI-2018.

ÑUBLE: LA CULTURA PARTIÓ BIEN

Delegada de Cultura de Ñuble, Soledad Castro. Foto cortesía del Gobierno de Chile.

El lunes 4 de junio se realizó en Chillán el primer evento cultural en el marco de la nueva región. El delegado presidencial Martin Arrau, convocó a los presidentes de las agrupaciones culturales, a los encargados municipales de cultura y a otros actores culturales a una conversación que marcó un muy buen comienzo en el tiempo que comienza para las artes y la cultura de Ñuble. El delegado, que no en vano lleva un apellido cargado de abolengo artístico, mostró estar plenamente consciente que la cultura constituye a Ñuble un poderoso activo de su pasado y un virtual capital para la construcción del futuro.

Alrededor de cien actores culturales compartieron con el delegado Martin Arrau y la delegada Soledad Castro una jornada de esas que los viejos crack de este mundo no olvidaremos: Conversación civilizada, propositiva y esperanzada; buena leche, como se dice en el lenguaje coloquial, para escuchar y para proponer.  Quedó claro que el activo cultural de Ñuble dijo basta al reparto de platas públicas para un sin fin de fiestecitas donde, salvo una que otra, lo predominante ha sido el choclón político. Por el contrario, fue unánime compartir que una gran política cultural debe centrarse en grandes objetivos: Archivo Regional, Biblioteca Regional, Museo Regional y un Instituto Regional de las Artes. Ñuble no está para repetir las bromas que han predominado por largos años en la Región del Bío Bío.

La intervención de Juan Pablo Garrido, director de la Escuela de Cultura Artística fue categórica: Grandes obras en precarias condiciones y un inmenso potencial a la altura del desafío; Juan Ignacio Basterrica entregó carta para la Ministra de Cultura y una muestra contundente de la obra de nuestros intelectuales. Soledad Castro estuvo a la altura del evento y con el apoyo de todos nosotros está dispuesta para las grandes tareas.

Alejandro Witker

Doctor en Historia

Publicado en diario La Discusión, Chillán, 7-VI-2018.

POLÍTICOS Y HARVARD

Hace algunos días un político declaró a la prensa que Harvard puede dar buenos políticos pero no votos. Patético. Difícilmente puede encontrarse a mano una fotografía más fiel de la descomposición intelectual y moral que viven muchos políticos chilenos, tal vez la mayoría. Se reconoce que Harvard enseña pero que no sirve para conquistar votos. ¿Para qué se quieren los votos? Para controlar el poder, ¿verdad?; es decir, lo que importa es apoderarse del aparato público para una patota y no para servir a la república. Muy lamentable que Ñuble tenga políticos a ras de suelo cuando la nueva región exige vuelo y ojos de águilas.

Es cierto que para la política el saber académico no basta, que se requieren otras cualidades adicionales; la experiencia demuestra también que la ignorancia no deja huellas  en el Parlamento, Ministerios, La Moneda. Sencillamente patético.

Alejandro Witker

Publicado en diario Crónica Chillán, Chillán, 31-V-2018.