INSTITUTO REGIONAL DE ARTE

Uno de los elencos de la Escuela Artística Claudio Arrau de Chillán. Foto de Jorge Díaz.

Entre las demandas centrales de los actores culturales de Ñuble ante  la nueva región ocupa un lugar preferente la creación de una instancia llamada a sembrar la semilla de nuevos valores que tomen la posta de los grandes que han surgido en nuestra tierra y que han brillado en las artes y las letras. Es urgente también abordar la necesidad de elevar progresivamente los niveles de la audiencia cuando, gracias al magnífico Teatro Municipal, se ofrecen espectáculos que requieren de un público a la altura del evento, no sólo en número, también en su capacitación para el disfrute de los espectáculos. ¿Acaso no se reiteran aplausos inoportunos en conciertos que requieren de una verdadera comprensión de su desarrollo?. Lo mismo habría que decir frente a las exposiciones, presentaciones de libro, danza, etc. En suma, hay que formar nuevos actores y mejores espectadores.

La Escuela de Cultura Artística fundada en 1942 ha cumplido una tarea verdaderamente heroica en condiciones muy precarias de espacio, financiamiento, y personal. Sin embargo, su labor y sus frutos han sido notables. La nueva región debería poner entre sus prioridades transformarla en un gran Instituto Regional de las Artes con un edificio construido para ese propósito, financiamiento y personal para ampliar sus funciones.  Las letras, el folclore, la danza, las tecnologías audiovisuales, el cine, son ámbitos necesarios para ponernos a la altura del rango regional.

Estudian en la Escuela de Cultura Artística alrededor de 700 alumnos y en lista de espera hay más de 300, ¿qué le parece que haya tal cantidad de niños y jóvenes a la espera de aprender a tocar el violín, la guitarra o el piano, a pintar, hacer teatro o danzar?  Una maravilla del potencial artístico al que hay que atender a la brevedad.

Sin embargo, en la nueva región esta oportunidad debe darse también a niños y jóvenes de las 21 comunas.  Llegó la hora de pensar en grande: crear talleres los sábados para que vengan alumnos desde el interior de Ñuble y talleres en las localidades que puedan ser atendidos por profesores especialistas desde Chillán. Así se honra la memoria de los grandes de ayer y se habla en serio que somos un arsenal cultural de Chile.

Si el pasado histórico y cultural ha sido el gran fundamento para la creación de la Región de Ñuble, el enorme potencial de las nuevas generaciones debería constituir el soporte de un formidable desarrollo de las letras y las artes para lo cual es absolutamente indispensable que la actual Escuela de Cultura Artística se transforme en un gran Instituto Regional del Arte.  Se cuenta con brillantes profesores y una vasta experiencia.  Es una gran noticia que las nuevas autoridades hayan escuchado y comprometido su palabra ante las agrupaciones y actores culturales que han puesto esta tarea en la agenda pública.

Alejandro Witker

Publicado en La Discusión, Chillán, 13-VI-2018.

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