BRASIL: ASÍ DE FÁCIL

Lula y Bolsonaro.

ALEJANDRO WITKER

Historiador

Ganó el Maldito y perdió el Bendito. Sólo faltaría el refrán español que dice: Dios ayuda a los malos cuando son más que los buenos. Así de fácil es para algunos calificar  los resultados electorales en Brasil que han conmovido a América Latina.

Pero, para quien no observa con una camiseta de hincha de fútbol,  no es tan simple. Bolsonaro no cayó del cielo en una lluvia tropical o salió de una batucada del Carnaval de Río, Bolsonaro es el resultado de una desenfrenada corrupción de la clase política en la que destacan dos grandes responsables mayores: El Partido de los Trabajadores y el líder obrero Lula.

El periodista argentino Jorge Lanata dice que cuando roban por la izquierda, en realidad se roba dos veces, se roban lo que se roban además la esperanza que se ha sembrado que la política puede ser distinta y cambiar el orden social de los privilegios de unos pocos por el bienestar de las mayorías. Ese y no otro es el punto clave. El PT y Lula sembraron esperanzas y terminaron ofreciendo el escandaloso resultado de un aprovechamiento descarado del poder.

Las frases hirientes de Bolsonaro no hacen más que empatar las frases hirientes que desde la vereda del frente se lanzan como pedradas en la cara de todo aquel que no compartan una versión “progresista” que se ha convertido en propiedad privada de unos pocos que la determinan y la imponen de acuerdo a sus consignas: Fascistas, machistas, misógino, racista y otras descalificaciones que están en los labios de grupos de exaltados y exaltadas que alzan voces y puños contra todo aquel que no piense como ellos.

Hay unos cuantos dichos de Bolsonaro que resultan impropios de la convivencia democrática, no cabe la menor duda; pero no todo lo que propone es despreciable. Reducir los ministerios de 45  a 15 puede parecer brutal, pero ocurre que una cifra semejante de ministerios tiene Estados Unidos, la primera potencia del mundo. Sin embargo en Brasil, como en América Latina, la creación de ministerios está asociada a darle pega a unos cuantos operadores políticos buenos para nada.

Por otra parte, es curioso que ciertas frases de Bolsonaro espanten pero no ocurre lo mismo cuando Maduro califica de “pendejo” al Secretario General de la OEA, cuando dice que los “Yanquis de mierda váyanse al carajo”, o cuando acusa de fascista a unos cuantos opositores que militan en partidos miembros de la Internacional Socialista.

Es que cuando ofende  Bolsonaro es inaceptable pero cuando ofende Maduro se guarda discreto silencio. El doble discurso de espantarse aquí y de silenciar allá es insostenible. Es curioso que se propague la alarma por unos cuantos dichos desmesurados pero se guarde silencio cuando millones de venezolanos salen, incluso caminando en busca de alimentos, medicina, papel higiénico, que no encuentran en un país que tiene, aunque usted no lo crea, un Ministerio de la Felicidad.

En suma, qué duda cabe que Bolsonaro es el resultado del fracaso de fantasías ideológicas y de una corrupción que desbordó todos los límites. La BBC de Londres recogió un testimonio que ilustra bien lo que ocurre en Brasil: “Estoy con Bolsonaro porque no es ladrón”. Simplificación extrema, sin duda, pero da una idea por qué el descredito de muchos políticos conduce a quien ofrece algo muy simple: Terminar con la política como un negocio descarado de quienes la han escogido como una profesión en la que no se necesita demasiado para tener éxito, así de simple.

Publicado en diario La Discusión, 26-X-2018

VICENTE MÉNDEZ URREJOLA (1958-1928)

Ana Azócar y el Intendente Martín Arraú. Foto cortesía de la Intendencia de Ñuble.

INTENDENTE DE ÑUBLE (1908-1921)

Era, sin duda, un caballo de fábula, el caballo de don Vicente Méndez Urrejola que era también un intendente de fábula, escribió Tomás Lago, cuya obra y prestancia mereció el elogio de Marta Brunet, Candelario Sepúlveda, entre otros y la admiración de un reportaje de la revista Zig -Zag (1908).

Fue un intendente en terreno, siempre había un caballo ensillado en la puerta de la intendencia y solía dar audiencia junto a un añoso árbol que todavía se alza en la Plaza de Armas de Chillán, frente al Correo, donde ofrecía audiencias a la población. Fue intendente de tiempo completo, con admiración y voluntad para darle a Chillán un sello de ciudad hermosa y viva que sucumbió en el terremoto de 1939.

Cuando preparé mi libro La Silla del Sol,  hace ya más de diez años, descubrí a este personaje y tras sus huellas llegué hasta un pariente suyo, Jorge Méndez, en busca de un óleo que alguien me dijo que él lucía con orgullo en su negocio de compra y venta de automóviles aquí en Calle 18, muy cerca de la Intendencia. Con mucha alegría comprobé que era efectiva la noticia recibida y, con más alegría aún, cuando don Jorge mostró la mejor disposición para permitirme regresar con un fotógrafo y obtener el retrato que apareció en el libro. “algún día, me dijo don Jorge, este óleo deberá instalarse en la Intendencia cuando haya una autoridad que conozca la historia de Ñuble y valore a un hombre público verdaderamente notable…”

Ese día llegó, tenemos un intendente que al saber que existía este óleo me encomendó conversar con la familia y tratar que don Vicente se instalara en este edificio en la hora en que Ñuble emprende el vuelo para convertirse en Región. La diligencia resultó muy grata, por cuanto la esposa de don Jorge, doña Ana Azócar mostró excelente disposición para que el sueño de su esposo se convirtiera en realidad. En una reciente conversación con el Intendente don Martín Arrau se convino formalizar la entrega en un encuentro en el que tuve el privilegio de participar.

El intendente ha querido que esta llegada de don Vicente a este lugar donde se gobierna a Ñuble, tenga la solemnidad que merece y nos encargó proponerle una ceremonia que será un pequeño hito histórico como cronología, pero que debería representar todo un símbolo de la fuerza movilizadora que Ñuble necesita para cumplir con los anhelos de los ciudadanos que impulsaron el rumbo histórico que está comenzando: Recuperar y valorar nuestra historia para construir sobre sus cimientos una Región ilustrada y próspera.

El historiador Marco Aurelio Reyes nos asomará al tiempo histórico de don Vicente, el historiador Juan Ignacio Basterrica a los puntos centrales de su gestión pública y, finalmente, el Intendente Martín Arrau dará la bienvenida a don Vicente y lo recibirá con emoción en nombre de todos los ñublencinos.

Alejandro Witker

Historiador

Publicado en diario La Discusión 22-X-2018

VICENTE MÉNDEZ REGRESA A LA INTENDENCIA

Vicente Méndez Urrejola. Imagen tomada de blog Chillán Antiguo.

Como se sabe don Vicente Méndez Urrejola (1858-1929) fue un brillante intendente de Ñuble (1907-1920).  En su memoria se le dio el nombre a la Avenida que se enlaza con la carretera a Coihueco, pero no hay ningún monolito que destaque su presencia.  Tal vez al centro de la remodelación que se anuncia podría instalarse un busto para que los viajeros se enteren de quién estamos hablando y fijen en su memoria su paso por la vida pública de honestidad y eficacia poco común.

Ayer tuve el agrado de acompañar a la señora Ana Azocar, viuda de Jorge Ibáñez Méndez, empresario pariente del ilustre intendente que falleció hace poco tiempo y que lucía con orgullo en su oficina un óleo magnífico sobre Vicente Méndez Urrejola.  Conversé con Jorge varias veces cuando preparaba mi libro “La Silla del Sol” y siempre pensó que ese óleo debería llegar un día a la Intendencia y convertirse en patrimonio del Estado.  Esa hora llegó y Anita anunció al intendente Martín Arrau su decisión de cumplir el deseo de su esposo.

El intendente Arrau recibió la noticia con alegría y emoción.  Se comprometió a situarlo en un lugar de privilegio en el remodelado edificio del Gobierno Regional y preparar una ceremonia del rango que la ocasión merece.  Recibí el encargo de organizar el evento junto a los historiadores Marco Aurelio Reyes y Juan Ignacio Basterrica.  Pero hay más: en la conversación el intendente se enteró que la tumba de don Vicente no guarda ninguna relación con su importancia histórica, más bien es un nuevo testimonio de la conocida ingratitud nacional.  Impresionado por nuestro relato el intendente expresó su decisión de iniciar acciones tendientes a darle a don Vicente una tumba digna de su rango.

Para quienes llevamos años bregando por el rescate de la vida y obra de este ilustre chillanejo ayer fue un día de esos que se quedan para recordarlos.  Vicente Méndez Urrejola, sin duda, el intendente más notable de la historia de Ñuble, inició su regreso a la Intendencia y también a una presencia digna de su gran obra.  En la hora de Ñuble Región merece situarse a la altura de este cambio histórico.

Hace algunos años el gobernador Ricardo Marín creó la Medalla Intendente Vicente Méndez Urrejola destinada a reconocer destacados aportes de actores sociales y culturales al desarrollo de Ñuble.  Una buena iniciativa que acaba de retomarse y que debería elevarse de rango en la misma línea que estamos celebrando: la recuperación para nuestra memoria de una vida consagrada al servicio público con verdadera grandeza.  Para construir futuro hay que afincarse en el pasado y desde allá viene galopando don Vicente Méndez para amarrar su caballo frente a la Intendencia y disponerlo ensillado para ir al terreno donde fuese necesaria su presencia. En la hora de construir la nueva región se necesitan muchos “caballos ensillados” para recorrer su geografía y convertir sus sueños en respuestas a las necesidades y anhelos de su gente.

Alejandro Witker

Doctor en Historia

Publicado en diario La Discusión, Chillán, 02-X-2018.