QUE SE VAYAN LOS QUE QUIERAN

Cuba. Imagen cortesía de Andy Leung.

Varios millones de cubanos, en su inmensa mayoría empresarios, técnicos y profesionales, escritores y artistas debieron salir al exilio bajo los apremios de la dictadura castrista. El régimen prefirió llamar “gusanos” a los que huían de la dictadura antes que reconocer que se estaba enviando al exterior lo mejor de la sociedad. Quedaron en el país los sectores más dependientes de las dádivas oficiales, los militares y, desde luego, esa militancia “patria o muerte” que prefiere alimentarse de consignas que de sustancias nutritivas.

En Venezuela comienza a repetirse lo mismo con cifras mayores por la densidad del país. Miles de médicos, ingenieros, arquitectos, profesores golpean las puertas del mundo buscando un lugar donde vivir. Sus líderes prefieren ignorar el tema, pero se orientan a repetir la experiencia cubana: Se quedan los que mandan y los que no tienen más destino que las prebendas estatales. De 2 millones de empleados públicos cuando asumió Chávez ahora son 6.

Nicaragua va por el mismo camino. La dictadura que no pudo aplastar el espíritu cívico de las mayorías ilustradas prefiere sobrevivir con los restos de la nación al servicio de una banda de privilegiados que tiene el cinismo de presentarse como conductora de un proceso de redención social.

Alejandro Witker.

Historiador.

Publicado en diario La Discusión, 31-I-2019.

Si te gusto, comparte en: