MISERIA POLÍTICA

Marcha de protesta contra Nicolás Maduro el 02 de Febrero del 2019 en Caracas. Fotografía de Alex Abello Leiva reproducida bajo licencia Wikimedia Commons.

José Mujica, uno de los íconos del progresismo latinoamericano, interrogado sobre las tanquetas que arremetieron contra jóvenes desarmados en Caracas respondió: “no hay que ponerse delante de las tanquetas”, y agregó, “si uno sale a la calle sabe a lo que se expone…”.

Recordé aquel carabinero que lanzó un chorro de agua sobre un joven en Valparaíso y sobre el cual se descargó toda la ira de los que en Chile defienden los derechos humanos. El carabinero fue dado de baja. ¿Qué habrían dicho estos defensores de los derechos humanos si las tanquetas de Maduro hubiesen sido de Macri o Bolsonaro? Con seguridad les habría caído una lluvia de epítetos: “fascista”, “criminal” y desde luego se habría solicitado una condena de la Cámara de Diputados y de ese curioso Memorial de los Derechos Humanos que nunca tiene memoria para registrar los abusos de la vereda izquierda.

Sé muy bien lo que es una dictadura, fui un año prisionero político en Chile y, por lo mismo, condeno a todas las dictaduras y a todos los que violan los derechos humanos sean del color que sean. Si en verdad los derechos humanos son una bandera noble habría que condenar la feroz persecución de las Damas de Blanco en Cuba, los asesinatos de centenares de jóvenes en Nicaragua y Venezuela, con la misma energía con que condenamos ayer los abusos de la Dictadura chilena. Si no es así, habrá que reconocer que los derechos humanos son una pancarta que sólo denuncia a los que están al frente.

Alejandro Witker

Historiador

Publicado en diarios La Discusión y CrónicaChillán, el día 07-V-2019.

Si te gusto, comparte en: