GRATUIDAD Y PEDAGOGÍA

Presidente Pedro Aguirre Cerda.

El presidente Pedro Aguirre Cerda popularizó un lema expresado años antes por Enrique Mac Iver, “gobernar es educar”. Efectivamente, todo acto de gobierno de grandes proyecciones debería ir acompañado de un verdadero ejercicio pedagógico para que el conjunto de la sociedad y, muy especialmente, los jóvenes enriquezcan su cultura cívica.

Cuando se estableció la llamada “gratuidad” en la educación pública nos parece que se actuó precisamente en el sentido contrario al establecer como una política de Estado que no cobrar por los servicios educacionales constituía un acto de gratuidad. Nada más contrario a la realidad. Los servicios educacionales no dejan de financiarse por el hecho de no cobrar matrículas a muchos o pocos estudiantes cuyos maestros, laboratorios, bibliotecas, gimnasios, comedores, edificios siguen exigiendo altos costos que se financian con el presupuesto nacional que pagamos todos los chilenos, por lo tanto, no hay tal educación gratuita, lo que hay es liberación de pago por parte de los estudiantes pero no liberación de costos por parte de la sociedad.

Nos parece que un acto pedagógico debería representar una advertencia clara a quienes se benefician por el no cobro, que alguien está pagando su educación y más tarde su carrera profesional con la cual ejercerá privadamente para lucrar con los servicios que preste a la sociedad como médico, abogado, ingeniero, arquitecto o cualquier otra profesión. Se da el caso que la sociedad paga para que cada joven se convierta en un ciudadano con cuyo título escalará a las mayores alturas en el orden social y económico. Vaya paradoja: el esfuerzo colectivo abre las puertas para que se despliegue el interés privado. 

¿No sería razonable que cada futuro profesional supiera que todos nosotros estamos aportando para que él estudie sin pagar y que adquiera una suerte de compromiso moral para servir a la sociedad a lo menos con honestidad y esmero? Esta advertencia no estaría de más si se hiciera presente a quienes pasan meses en huelgas por las más variadas razones y peor aún a quienes en el colmo de la irracionalidad destruyen sus colegios y hasta arrojan bencina para quemar a profesores. Como puede apreciarse la sentencia de Pedro Aguirre Cerda vale la pena escucharla: “gobernar es educar”.

Alejandro Witker – historiador.

Publicado en diarios Crónica Chillán (10-V-2019) y La Discusión (13-V-2019), Chillán.

Si te gusto, comparte en: