Estado y salud

Imagen tomada de hospitaldechillan.cl, Ministerio de Salud, Chile.

El Estado surgió cuando la sociedad creció y se tornó compleja. Es una construcción jurídica y administrativa que es conducida por el gobierno y actúa a través de de los funcionarios públicos. Por lo tanto, es absurdo imaginar que se puede gobernar sin los funcionarios públicos.

Por lo mismo, resulta impresentable que mientras los trabajadores de la salud cumplen con sus deberes, como lo hacen las Fuerzas Armadas, Carabineros y Policías, un grupo de sindicalistas se disguste porque se les convoca a cumplir las obligaciones por las cuales les pagan. A este grupo los apoya la CUT que nada dice sobre los trabajadores que se la juegan fieles a sus deberes cuando una terrible pandemia ataca feroz a la sociedad.

Llama a atención que los que demandan un «Estado solidario» pongan condiciones para cumplir sus deberes solidarios con la sociedad que les paga.

Como chileno quiero agradecer a los soldados, marinos, aviadores, carabineros, policías que una vez más muestran su lealtad con Chile y salen a enfrentar los riesgos propios de sus oficios para proteger a la sociedad.

Quiero agradecer con emoción a los trabajadores de la salud, la primera línea de la brega, su coraje y lealtad a su oficio, desde luego, al comandante central de la contienda, el ministro Jaime Mañalich y los subsecretarios Paula Daza y Arturo Zúñiga, que han lucido dominio y compromiso en una faena inédita y compleja. Situado en una vereda diferente, no caigo en la mezquindad de negarles el reconocimiento que merecen. No me mueve el odio estratégico de algunos; solo mi lealtad con la República.

Alejandro Witker. Historiador

Publicado en diario La Discusión de Chillán, el 26 – V – 2020

José Luis Ysern

José Luis Ysern. Foto: Ediciones ICD.

Lo conocí en la Universidad de Chile, Chillán, era un cura joven venido de España a cumplir, junto a otros curas traídos por el obispo Eladio Vicuña para sembrar cristianismo en nuestra tierra. Desde entonces mantenemos una relación de creciente estima.

José Luis me dispensa reiterada consideración por mi obra cultural; es un aliento de los que más aprecio por su talento y valores que todos los que lo conocemos admiramos.

Por eso cuando alguien pretendió involucrarlo como testigo de uno de esos bochornos que han golpeado a la Iglesia Católica, mi querido amigo Juan Pablo Garrido publicó una carta solidaria, en La Discusión de Chillán, de inmediato escribí en sus mismas columnas para compartir la categórica defensa de Juan Pablo.

José Luis viajó a España por razones de salud. Sus amigos lo acompañamos rogando a Dios no se llevara a este cura que ha sido un ejemplo de consecuencia y decencia.

Desde España me envió mensajes sobre mis notas periodísticas que lo han tenido siempre como un lector generoso en sus juicios.

Ha regresado a Chillán para orar por todos nosotros, para enseñar, para animarnos en este tiempo malo. Espero verlo pronto, no habrá abrazos, pero los ojos que son espejos del alma se encontrarán para compartir una noble amistad. Si muchos curas fueran como José Luis, otro gallo cantaría.

Alejandro Witker, historiador

Publicado en diario La Discusión, Chillán, el 7 – V – 2020