DUELO O’HIGGINIANO

Carlos Martner. Imagen de Eliash.cl

Acaba de morir en México, a los 93 años, el arquitecto Carlos Martner García, graduado en la correspondiente facultad de la Universidad de Chile, profesor en esa misma carrera, Premio América de Arquitectura (2009) y autor de numerosas obras del más alto reconocimiento entre sus pares, incluso a nivel internacional.

Tiene con Chillán un vínculo histórico, fue el creador del Parque Monumental Bernardo O’Higgins de Chillán Viejo construido bajo el patrocinio de la Fundación de Conmemoración Histórica Bernardo O’Higgins que presidió el director del diario La Discusión Alfonso Lagos Villar.

Al centro de la obra su hermana María Martner regaló a Chillán el famoso mural de piedra que ofrece la maravillosa síntesis de la vida del prócer inaugurada en 1973.

Calico Martner, como lo llamaban sus colegas y amistades, muestra sus obras principales, en un libro que es un lujo: “Carlos Martner. Arquitectura y paisaje”, de los autores Humberto Eliash y Miguel Laborde, editado por la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile (2003).

Mi amigo Calico tuvo la gentileza de enviarme ese libro cuando conoció La Silla del Sol y los primeros números de la revista Quinchamalí con una dedicatoria que guardo entre las preseas que más me enorgullecen: “ese libro y esa revista merecen todos los elogios que les han prodigado personalidades del mundo cultural”. 

Me invitó a su quinta de Curacaví: “sabes bien que aquí hay buena chicha”, me dijo entre otras palabras de cálida consideración. No pude visitarlo, pronto se fue a México a vivir con sus hijos.

Chillán no debe olvidarlo por la gran obra patrimonial que instaló en su historia; yo menos.  Compartimos años de exilio en México, incluso vecindad, tiempo para conocernos y compartir sueños, para admirar sus acuarelas y su visión que buscaba instalar de arquitectura con el paisaje y una sociedad más justa. Adiós querido Calico, ya nos encontraremos para continuar conversaciones interrumpidas, pero nunca suspendidas.  

Alejandro Witker, Historiador

Publicado en diario La Discusión, Chillán, 22 – 07 – 2020

POESÍA Y POLÍTICA

Cristián Warnken. Imagen tomada de la serie «En Persona», de Icare.cl.

La agrupación Proyecto Cambio Democrático, que reunió más de 300 firmas de personalidades para brindar solidaridad a Cristian Warnken, brutalmente injuriado por haber entrevistado al ministro Jaime Mañalich, acaba de programar un diálogo con Cristian Warnken. 

El invitado ofreció una plática de alto nivel propio de su oficio en el ejercicio intelectual.

Abordó el clima de intolerancia, resentimiento, crisis del lenguaje, desafío a la ley y a la convivencia; pero tal vez lo más sugerente fue su convicción que hace falta traer al escenario a nuestros grandes poetas: Mistral, Neruda, Huidobro, Parra, Enrique Lihn. Citó versos luminosos que convocan a la razón, los sentimientos, la belleza del lenguaje, todo muy ausente en la política chilena de este tiempo. 

Confieso que sentí un verdadero placer porque aprecio a nuestros poetas como grandes maestros a los que leo y releo permanentemente. Alguien dijo que los dioses nos hablan por medio de los poetas. Agregaría que ellos también iluminan con prosas magistrales; estoy pensando en textos como “Una patria” de Gabriela, “Las palabras” de Pablo y de su responso en el funeral de Mariano Latorre, entre otros; no me canso de gozarlos y de recomendarlos a mi audiencia. 

Una jornada exquisita con un invitado a la carta. Gracias, Cristian, por su clase magistral.  Uno nunca termina de aprender cuando lee buenos libros o escucha a los que saben.

Alejandro Witker, Historiador

Publicado en diario La Discusión, Chillán, el 8 – VII – 2020

BARBARIE POLÍTICA

Fotografía de Warko, reproducida bajo licencia Creative Commons.

Los antiguos romanos llamaban “bárbaros” a los pueblos cercanos que no compartían la cultura grecolatina. Se trataba de gente ruda alejada muchos pasos del avance del gran imperio y su obra civilizadora. De ahí viene la expresión “¡bárbaro!” o “¡barbaridad!”·

Bajo este prisma el mundo entero calificó como una barbarie la quemazón de libros durante la dictadura militar. Fue tal vez esta acción irracional una de las peores cartas de presentación que el régimen mostró ante el mundo y que le valió una condena generalizada.

¿Qué diferencia puede haber, en lo esencial, entre quemar libros y destruir monumentos? El Consejo de Bienes Nacionales considera más de 500 daños severos al Patrimonio Histórico y Cultural del país. Algunas cifras señalan que han sido destruidos más de 250 monumentos y esculturas, todas obras de artistas nacionales o extranjeros de gran prestigio. Cada época consagra en monumentos la memoria de quienes la deslumbran. Como en toda obra humana, se comenten errores y abusos, pero son los menos. La inmensa mayoría de la gente ilustrada aprecia la presencia de esos personajes en lugares públicos como parte de los valores nacionales. Cada generación tiene derecho a levantar íconos nuevos de acuerdo a los “signos de los tiempos”, pero no tiene ningún derecho para maltratar a los íconos que valoraron generaciones de otro tiempo.

Resulta curioso que unos cuantos que escriben en los muros maldiciones contra el fascismo no reparen que destruir monumentos es tan grave como quemar libros. Ortega y Gasset, luminoso como siempre, escribió: “La indocilidad política no sería grave si no proviniese de una más honda y decisiva indocilidad intelectual y moral”. Aquí está la clave, cuando la política carece de sustento moral, renuncia a su suprema dignidad: garantizar la convivencia civilizada hacia un futuro compartido.

Alejandro Witker. Historiador.

Publicado en diario La Discusión, Chillán, 04-II-2020

LA DIGNIDAD EN LA CALLE

Manifestación en la Plaza Baquedano, hoy llamada Plaza de la Dignidad. Fotografía de B1mbo.

Las reiteradas manifestaciones que se han realizado en la Plaza Baquedano o Plaza Italia (con ambos nombres se ha conocido por décadas), han conducido a una propuesta  o, más bien a una imposición, cual sería cambiar el nombre de ese recinto por el de Plaza de la Dignidad. Las razones pueden ser muchas y tal vez válidas, el punto es atender la idea civilizadamente.

El monumento de Baquedano, soldado glorioso de nuestro ejército, ha sufrido demasiados vejámenes por gente iracunda que, probablemente no tenga la menor idea quién es ese prócer, como ha quedado en evidencia con la violenta agresión al soldado desconocido que es un homenaje que en todo el mundo se hace a esos hijos del pueblo que, con o sin razón, con gusto o disgusto, murieron por su patria. Parece razonable evitarle a Baquedano nuevos agravios y situarlo en un lugar seguro donde su Dignidad sea respetada.

Si de Dignidad se trata, sería bueno reconocerla también a los 200 hombres y mujeres representados en esas esculturas, y a los artistas que las crearon, que han sido arrancados de cuajo por grupos de ignaros que olvidan aquel viejo adagio campesino: “No hay ave de peor ralea que la que emporca su propio nido”. Esas 200 figuras a las cuales no se respetó su Dignidad, son parte del nido de la patria; guste o no guste, la historia vivida no puede ser cambiada por odios sacados de los peores basureros ideológicos.

Es claro que necesitamos salarios dignos, jubilaciones dignas, tratos dignos de públicos y privados, en esa onda saludo a la Plaza de la Dignidad, en el entendido que estamos por la construcción de una patria verdaderamente dulce para todos y no para destruir lo que otros hicieron con inmensos sacrificios. Como de “Dignidad” se trata, mi solidaridad con la Biblioteca Severin de Valparaíso, histórica por muchos conceptos, en cuyos muros usted puede leer con estupor: “no más libros”. Desde luego que solo los que no leen pueden ignorar esa fuente infinita de sabiduría que son los libros, desde aquel tan antiguo que dio el nombre a sus continuadores: La Biblia.

Alejandro Witker. Historiador.

Publicado en diarios La Discusión y Crónica Chillán (08-XII-2019)

MEISSNER: APAGÓN CULTURAL

Portada de revista Quinchamalí. Artes, letras, sociedad N°4, dedicada a Eduardo Meissner.

Acaba de morir Eduardo Meissner Grebe, penquista de territorio y corazón (1932-2019). Un verdadero apagón cultural para Concepción y la región.

Se ha ido de este mundo un verdadero renacentista: odontólogo de profesión, pintor notable que si hubiese vivido en Santiago sería desde hace tiempo Premio Nacional de Artes; pero nunca quiso irse de Concepción y, por lo tanto, aceptó el castigo de no pertenecer a las cofradías santiaguinas que se disputan cada año los galardones nacionales y que, con raras excepciones, se dignan reconocer a valores provincianos.  Pero Meissner no sólo fue un brillante alumno en su carrera profesional y en la pintura, participó por largos años con brillo en la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Concepción y gracias a Johanna Martin pudimos saber que era también un gran escritor. Por estas razones y otras tantas, recibió el Premio Regional Bicentenario del Ministerio de la Cultura. Se ha marchado cuando se preparaba un gran homenaje y se avanza en un Museo que reunirá lo esencial de su obra o, mejor dicho de sus variadas obras.

La revista Quinchamalí dedicó la portada de su N°4 (2011) y publicó 3 crónicas sobre su obra como pintor, músico y escritor. Siempre estuvo en nuestros principales eventos y su palabra autorizada nos estimulaba a seguir bregando con una revista que desde el comienzo calificó con palabras inolvidables.

Como ocurre casi siempre, junto a los grandes hay una mujer grande. Rosmarie Prim no sólo encantó su vida como una flor perdurable; estuvo con él en todas con su talento y belleza.

Estamos todos de luto quienes lo conocimos y su recuerdo se agigantará con el tiempo cuando vaya creciendo el vacío que dejó su partida. Hombres como Eduardo Meissner “ya no vienen”, como se decía antiguamente cuando desaparecía un buen producto del mercado. Hoy lucen los hábiles para contar billetes y no para crear y sentir las bellezas de la vida. Para su familia, desde Chillán dejo en su memoria este pequeño clavel con la gratitud de haber tenido el privilegio de conocerlo y sentirlo un amigo.

Alejandro Witker. Historiador.

Publicado en diarios La Discusión y Crónica Chillán (19-XI-2019)

MONUMENTOS

Secuencia de la derribada estatua al Soldado Desconocido en el Monumento de la Plaza Baquedano, Santiago. Imágenes tomadas de INFOBAE.

Desde la cultura grecolatina viene la tradición de levantar monumentos a figuras señeras de la sociedad. Como la historia humana no es angélica, sino terrena, hay monumentos muy merecidos y otros impuestos por las circunstancias políticas.

En la sociedad chilena hay unos cuantos cuyo consenso histórico, ampliamente mayoritario, los ha convertido en referentes de la identidad nacional. Desde luego, que puede haber algunos discutibles. Sin embargo, cualquiera reflexión en torno a estas esculturas que, casi siempre son obras de artistas de renombre, debe hacerse en el marco de la serenidad propia de una sociedad civilizada. Agraviar monumentos con escrituras de extrema vulgaridad y, más aún, derribarlas en actos francamente repudiables, no hacen más que ensuciar manifestaciones cuyos propósitos pueden contar con un amplio respaldo ciudadano.

Hemos visto con estupor cómo se ha derribado un monumento a Pedro de Valdivia por grupos que se concertaron para su fechoría hablando en español, la lengua que Valdivia nos legó como el lado luminoso de la Conquista que, como todo proceso de expansión imperial, no estuvo exento de abusos. Neruda, que algo sabía de historia, sintetizó lo esencial de ese proceso en una frase genial: “Se llevaron el oro pero nos dejaron el oro, las palabras”. Gracias a la Conquista, nos incorporamos a lo más avanzado de la civilización universal con una lengua que poseía una literatura tan magnífica como la que nos ofrece el Quijote de Cervantes.

En muchos países del mundo existe el monumento al soldado desconocido en memoria de esos muchachos del mundo popular que murieron en guerras que nunca buscaron, pero que los procesos históricos les impusieron y que, con el corazón abierto, se la jugaron por su patria. Eran hijos del pueblo a los cuales la historia oficial quiso reconocer junto a los héroes mayores que nunca pelearon solos. Por eso, derribar con un lazo al soldado desconocido de la Plaza Italia, constituye un agravio a la nación y una prueba concluyente de la escasa civilidad de quienes creen que el lenguaje de las piedras y de los rallados vulgares pueden ser estandartes de nobles causas.

Alejandro Witker. Historiador.

Publicado en diarios La Discusión (13-XI-2019) y Crónica Chillán (13-XI-2019).

CARTAS DE LUZ MONTECINOS

Luz Montecinos.

Gracias a un amigo muy querido, pariente de Luz Montecinos, tengo en mi poder los originales de 28 cartas que recibiera de esta distinguida poeta y maestra. La lectura de esta correspondencia tan personal, constituye un verdadero privilegio para acercarse al genio y figura de una escritora que Ñuble debe recuperar para su patrimonio.

Los temas son esencialmente privados: viajes, embarazos, muertes, relaciones familiares. “Hablar con los seres queridos es como lavar con agua de vertientes el alma y tenderla a secar en los cordeles del viento”, escribe con trato afectuoso sobre quienes la rodean. Desde luego que desde San Fabián de Alico no vive ausente del mundanal ruido y se refiere al 20 de agosto con su riqueza republicana y a La Discusión y su director Alfonso Lagos, a quien admiraba como intelectual y bella persona.

Desde luego, que el entorno de San Fabián la maravillaba, no en vano siempre disfrutó de vivir en medio de ese paisaje donde “Dios dejó su sonrisa en el Valle de Alico”. Ese valle y su gran humanidad eran el atractivo de muchas visitas, familiares y del mundo de la cultura: “Las visitas vienen, conversan, miran todo, dejan un caudal de cariño en las palabras y en los besos y se van. La vida sigue y yo voy de la mano con la soledad que después de todo, es la mejor compañera…”

Las penurias de los profesores primarios a cuyo gremio perteneció están presentes en sus comentarios. Los bajos salarios, la responsabilidad de atender hijos ajenos y el placer de enseñar. Al encargarle a nuestro amigo algunas diligencias en Chillán, le dice, “Dios te lo pagará…”, aludiendo a su situación de jubilada y al pobre montepío que recibía por don Carlos Gacitúa, maestro también y a quien tuve el agrado de conocer en le Escuela de Cultura Artística.

En todas las cartas se refiere a nuestro amigo y a su esposa con especial cariño, le pide reiteradamente “Escríbeme largo… quiero saber detalles…”, esos detalles que en las mujeres suelen ser tan importantes cuando se refieren a sentimientos. Sus manuscritos son perfectamente legibles con una caligrafía propia de los años finales de su vida y que matizan el relato de la cotidianidad con esas frases luminosas propias de los poetas.

La revista Quinchamalí prepara una jornada en San Fabián de Alico en su memoria, llevar claveles a su tumba, conversar sobre su obra literaria y dejar en versión anillada las 28 cartas en la Biblioteca Nicanor Parra. Son los primeros pasos para traerla a la memoria de su aldea y abrirle expediente en el Patrimonio Cultural de Ñuble.

Alejandro Witker. Historiador.

Publicado en diario La Discusión, Chillán (28-X-2019)

MUSEO DEL VINO

Bodega de vino. Reproducida bajo licencia Creative Commons.

Carlos Cardoen, fundador del Museo de Colchagua, uno de los centros patrimoniales más importantes del país, nos informa que en octubre próximo abrirá sus puertas el primer Museo Chileno del Vino, que estará destinado a mostrar la historia de esta industria en el mundo y muy especialmente en la región de O’Higgins. El Museo estará instalado en Santa Cruz y habrá de significar, como ocurrió con el Museo de Colchagua, un formidable impulso al turismo.

Como puede apreciarse, invertir en cultura no es un lujo, un florero para adornar la producción o la administración; es un recurso muy potente que genera riqueza, impuestos, puestos de trabajo, oportunidades para la hotelería, restaurantes, en fin, toda una cadena que se beneficia, como está demostrado ampliamente en Europa, Estados Unidos, México, para citar sólo lugares donde cultura y turismo se dan la mano para impulsar desarrollo.

En el Valle de Itata, existe una riqueza patrimonial digna de ser recuperada y puesta en valor para el turismo. Así lo entendió el Alcalde de Portezuelo Rene Schuffeneger, quien está dando los primeros pasos para instalar en su comuna un Museo del Vino. Desde luego que no será de la magnitud de la creación de Cardoen, pero sí lo suficiente para atraer visitantes y generar actividades diversas. La revista Quinchamalí. Artes, letras, sociedad, de aparición a fines de este año, trae un reportaje periodístico sobre el tema. Seguiremos apoyando con entusiasmo esta iniciativa que, si se implementa, con personal adecuado y recursos de promoción, puede convertirse en un polo turístico para Portezuelo.

Alejandro Witker. Historiador

Publicado en diario Crónica Chillán (27-IX-2019)

DOÑA LUZ EN COLEGIO LA PURISIMA

Luz Montecinos.

Nuestra colaboradora Lucía Rojas Plass, nos acaba de informar que el himno del Colegio La Purísima Concepción de Chillán, tiene como autora a doña Luz Montecinos y cuya música fue obra de Zoila González de Siridey, quien integró la orquesta Santa Cecilia y a quien recuerdo como profesora de música en el Liceo de Hombres de Chillán.

El himno es un bello poema en el que la autora acuña una definición magistral: “Mi colegio es la Patria pequeña”. Nunca había conocido una definición más certera de lo que debe ser un colegio: un trozo de la Patria. Es que doña Luz era una maestra que tenía en su talento y corazón ese sentimiento que se olía en el ambiente de las viejas escuelas: una fragua de construcción nacional, desde luego que este himno es una de las mejores piezas literarias de su autoría, que publicará la revista Quinchamalí 21 dedicada a la provincia Punilla.

Sin embargo, hemos consultado en el colegio donde miles de veces se habrán cantado sus versos, que no hay testimonios biográficos, una fotografía suya y no hemos podido saber el periodo en que enseñó en ese establecimiento. Vaya descuido que no es exclusivo de ese colegio si no de muchos, donde nadie se ha preocupado de llevar un archivo histórico que registre los principales hitos de su trayectoria y de quienes fueron sus autoridades y profesores. Pero la pesquisa sobre doña Luz avanza y esperamos pronto estar en condiciones de presentarla ante la sociedad de Ñuble con una información básica pero suficiente para reconocerla como una de las más grandes hijas de esta tierra. ¿Será posible ubicar alguna estudiante del plantel que pudiera haberla conocido? Le agradeceríamos mucho se comunicara con nosotros.

Alejandro Witker. Historiador.

Publicado en diario La Discusión, Chillán (05 – IX – 2019).

Diálogos sobre historia y cultura regional

La Universidad Técnica Federico Santa María, Sede Concepción, ha organizado un ciclo de encuentros con intelectuales e investigadores, denominado «Diálogos sobre Historia y Cultura Regional».

El día martes 5 de noviembre le corresponderá el turno al Doctor en historia Alejandro Witker, director del Taller de Cultura Regional de la Universidad del Bío-Bío, con el tema «Diálogos en torno a Ñuble». La actividad se realizará en el Teatro Aula Magna de la Universidad Técnica Federico Santa María, sede Concepción, en calle Arteaga Alemparte 943, Hualpén. Las inscripciónes para asitir al evento se pueden realizar con Clara Constanzo mediante el correo clara.constanzo@usm.cl o al teléfono 41-2407586.

Por su parte, el martes 10 de septiembre abrirá el ciclo el historiador Armando Cartes con el tema «Nación y región: el Bío-Bío en la conformación histórica de Chile», y el martes 15 de octubre Juan Painequeo desarrollará el tema «El Bío-Bío y el pueblo Mapuche».

Queda extendida la invitación.