DOÑA LUZ EN COLEGIO LA PURISIMA

Luz Montecinos.

Nuestra colaboradora Lucía Rojas Plass, nos acaba de informar que el himno del Colegio La Purísima Concepción de Chillán, tiene como autora a doña Luz Montecinos y cuya música fue obra de Zoila González de Siridey, quien integró la orquesta Santa Cecilia y a quien recuerdo como profesora de música en el Liceo de Hombres de Chillán.

El himno es un bello poema en el que la autora acuña una definición magistral: “Mi colegio es la Patria pequeña”. Nunca había conocido una definición más certera de lo que debe ser un colegio: un trozo de la Patria. Es que doña Luz era una maestra que tenía en su talento y corazón ese sentimiento que se olía en el ambiente de las viejas escuelas: una fragua de construcción nacional, desde luego que este himno es una de las mejores piezas literarias de su autoría, que publicará la revista Quinchamalí 21 dedicada a la provincia Punilla.

Sin embargo, hemos consultado en el colegio donde miles de veces se habrán cantado sus versos, que no hay testimonios biográficos, una fotografía suya y no hemos podido saber el periodo en que enseñó en ese establecimiento. Vaya descuido que no es exclusivo de ese colegio si no de muchos, donde nadie se ha preocupado de llevar un archivo histórico que registre los principales hitos de su trayectoria y de quienes fueron sus autoridades y profesores. Pero la pesquisa sobre doña Luz avanza y esperamos pronto estar en condiciones de presentarla ante la sociedad de Ñuble con una información básica pero suficiente para reconocerla como una de las más grandes hijas de esta tierra. ¿Será posible ubicar alguna estudiante del plantel que pudiera haberla conocido? Le agradeceríamos mucho se comunicara con nosotros.

Alejandro Witker. Historiador.

Publicado en diario La Discusión, Chillán (05 – IX – 2019).

Diálogos sobre historia y cultura regional

La Universidad Técnica Federico Santa María, Sede Concepción, ha organizado un ciclo de encuentros con intelectuales e investigadores, denominado «Diálogos sobre Historia y Cultura Regional».

El día martes 5 de noviembre le corresponderá el turno al Doctor en historia Alejandro Witker, director del Taller de Cultura Regional de la Universidad del Bío-Bío, con el tema «Diálogos en torno a Ñuble». La actividad se realizará en el Teatro Aula Magna de la Universidad Técnica Federico Santa María, sede Concepción, en calle Arteaga Alemparte 943, Hualpén. Las inscripciónes para asitir al evento se pueden realizar con Clara Constanzo mediante el correo clara.constanzo@usm.cl o al teléfono 41-2407586.

Por su parte, el martes 10 de septiembre abrirá el ciclo el historiador Armando Cartes con el tema «Nación y región: el Bío-Bío en la conformación histórica de Chile», y el martes 15 de octubre Juan Painequeo desarrollará el tema «El Bío-Bío y el pueblo Mapuche».

Queda extendida la invitación.

ESCUELA DE CULTURA ARTÍSTICA

Escuela de Cultura Artística Claudio Arraú León, de Chillán. Imagen tomada de su facebook institucional.

La Escuela de Cultura Artística Claudio Arrau León acaba de conmemorar 77 años de una hermosa aunque tormentosa trayectoria. Creada en 1942, en el marco de la reconstrucción de Chillán, es probable que sea la más antigua en su género del país. Por primera vez se están reuniendo documentos básicos de una historia que hasta ahora se limitaba a recuperar algunas fechas y algunos nombres sin avanzar en los conceptos que le dieron vida, la recuperación de la obra de sus grandes profesores y ex alumnos.

En esta recuperación no deja de ser impactante, que por primera vez, en la escuela donde no hay todavía siquiera una fotografía del director fundador Fortunato Santibáñez Rogel, a quien correspondió poner en marcha un proyecto que, al parecer, no tenía nada de “sueños bien inspirados”, si no que una concepción muy rica en fines pedagógicos y sociales. Eran tiempos en los cuales las artes y los oficios no se habían separado tanto como ocurrió después. Conocí al profesor Sergio Gacitúa que enseñaba Trabajos Manuales en esa escuela a donde llegaron mis pasos interesados en las clases de literatura chilena de la inolvidable profesora Luz Montecinos.

Parece que la idea inicial del nuevo establecimiento apuntaba a vincular el arte y la artesanía sin descuidar por cierto la música clásica, la pintura, la escultura, la literatura y el teatro.

El director Juan Pablo Garrido, con un grupo de colaboradores, visitó otro insólito descubrimiento: la tumba de don Fortunato, quien nacido en la cercanía de Osorno (1902), murió en Chillán cuando apenas tenía 48 años (1950). Nadie se había ocupado de encontrar esta tumba, como tampoco de recuperar el documento histórico por el cual Arrau dio su nombre a la escuela. Cosas del fútbol, se podría decir en días que nos hacen vibrar con la roja de todos.

Alejandro Witker. Historiador.

Publicado en diario Crónica Chillán, 05 – VII – 2019.

Estado y Educación

Clase de Historia en Liceo Luis Urbina Flores, de Rengo. Fotografía de Jorge Díaz Arroyo.

A propósito de la polémica creada por la supresión del carácter obligatorio de la enseñanza de la historia y de la educación física en algunos cursos de la enseñanza media, surge una cuestión vital que, desgraciadamente, por el carácter pedestre del debate público, está ausente. ¿Cuánto debe el Estado determinar la malla curricular para imponerla al sistema de la educación pública?

Es útil recordar que Gabriela Mistral tuvo la visión de advertir a tiempo los riesgos del Estado Docente, consigna asumida por el “progresismo” como bandera irrenunciable. El punto es que si el Estado no es democrático el monopolio de la educación se convierte en un poderoso instrumento de dominación ideológica y cultural. Pero aún sin ser un Estado totalitario, una tecnocracia pedagógica, como la que se ha entronizado en el Ministerio de Educación, puede imprimirle a la educación un sello funcional a concepciones mercantiles que apuntan mas a la capacitación de la mano de obra que a la formación intelectual de la juventud.

Es lo que está ocurriendo con la “modernización” del curriculum donde hay que dar batallas para defender ayer la filosofía y las artes y ahora la historia y la educación física. Una educación democrática debería estar abierta a la creatividad y autonomía de los diversos planteles educacionales donde la comunidad escolar y los padres y apoderados tengan opinión sobre las materias que deban enseñarse cuidando también el respeto a las características regionales. Por fortuna unos cuantos municipios han decidido rechazar el centralismo pedagógico y ha decidido mantener las clases de historia y educación física. Es la ventaja que nos depara nuestra democracia con todas sus imperfecciones. Dios nos libre del estatismo dominado por una presunta “vanguardia” que se arroga el derecho a darle a la nación un rumbo monocolor, cuyos resultados han conducido a crear sus ciudades uniformadas en la mediocridad y el sectarismo; o bien, convertir la escuela en un centro de formación de mano de obra sin compromisos y valores.

Alejandro Witker. Historiador.

Publicado en diario La Discusión (16-VI-2019) de Chillán.

MOCHILAS Y SEGURIDAD

Instituto Nacional. Fotografía cortesía de Carlos Canales.

Un vocero «progresista» dice que es impresentable ver a Carabineros revisando mochilas a la entrada de un liceo histórico en Santiago. El observador no repara que los Carabineros están en esa faena por lo impresentable que resulta que al interior de un plantel educacional se enciendan bombas molotov, se moje con bencina a una profesora con la intención de quemarla viva o, como es ya tradicional, destruir computadores y mobiliario que financiamos todos los chilenos.

El observador no comprende que la policía está precisamente para combatir actos delictuales que atentan contra la seguridad de las personas y bienes públicos o privados. La sabiduría popular enseña que en un cajón cuando se descubre que una manzana está en descomposición es urgente retirarla para salvar que todas las restantes sigan el mismo destino. Se dirá que un estudiante malo es bien distinto a una manzana, lo que es obvio, pero la experiencia demuestra que, lamentablemente, no queda otra solución que apartar a los malos de los buenos.

La educación pública ha entrado en una fase de descomposición que pareciera anunciar su colapso definitivo. Vaya paradoja como los que ideológicamente la defienden se encargan de destruirla día a día con acciones absolutamente inaceptables en una sociedad civilizada. ¡Qué lamentable resulta ver a lo que ha llegado el Instituto Nacional donde la selección por mérito lo convirtió en el semillero de grandes servidores públicos y calificados profesionales!. Parece claro que los que están contra la valoración del mérito no lo hacen por error sino por una ideología que busca instalar la mediocridad para que sobre ella una cúpula iluminada haga y deshaga con su destino.

El mérito es la puesta de los que no temen que gobiernen los mejores ni que los mejores tengan éxito en las profesiones, en el mercado, las artes y las letras. Son los mejores los que han construido la civilización que disfrutamos con todas sus luces y sombras pero infinitamente superior a la que vivieron nuestros antepasados. Los que han buscado el imperio de la igualdad sólo pueden mostrar la suma de sus fracasos. Una cosa es propiciar la igualdad ante la ley y la igualdad de oportunidades con la búsqueda imposible de igualar lo mejor con lo peor y los buenos con los malos.

Alejandro Witker, Historiador.

Publicado en diarios Crónica Chillán (07-VI-2019) y La Discusión (12-VI-19).

Universidades de Ñuble

Representantes de las universidades de Concepción del Bío-Bío durante la inauguración de la exposición «Universal Sur». Imagen cortesía de la Universidad del Bío-Bío.

En la Sala Marta Colvin de la Universidad del Bío-Bío se está presentando la exposición «Universal Sur», de la Pinacoteca de la Universidad de Concepción, evento que fue inaugurado por Rodrigo Piracés, director de Extensión y Pinacoteca de la Universidad de Concepción y Leonardo Seguel, director de Extensión de la UBB. La obra incluye obras de Julio Escámez, Domingo Llanos, Eugenio Dittborn, entre otros pintores consagrados, se inscribe en el marco de los 100 años de la Universidad de Concepción.

El evento cobra especial significación cuando ambas universidades han establecido canales de comunicación y colaboración para asumir en conjunto los grandes desafíos que plantea la nueva región de Ñuble. Esta es la manera inteligente y realista de comprometer el aporte académico a las grandes tareas del desarrollo que se abren en el nuevo escenario.

Dos universidades con larga trayectoria y fuerte presencia en Ñuble ofrecen así un verdadero ejemplo de sensatez y responsabilidad. El pais está plagado de proyectos universitarios interesados o improvisados que solo conducen a frustraciones. Saludamos con verdadera alegría esta jornada que deberá ser seguida por otras, motivadas por el mismo espíritu.

Alejandro Witker, Historiador.

Publicado en diarios La Discusión (29-V-2019) y Crónica Chillán (30-V-2019) , Chillán.

TÓMBOLA Y PEDAGOGÍA

Hace unos días, a propósito de la llamada «gratuidad» de la educación, recordamos la divisa del presidente Pedro Aguirre Cerda: «Gobernar es educar». Resulta decepcionante que sea en el campo de la educación donde esta divisa choca contra el populismo imperante. Ahora no se postula a un colegio por méritos si no por medio de una tómbola.

¿A caso establecer que las aspiraciones de un estudiante se deben satisfacer por el reconocimiento de los méritos y no por el azar, no resulta verdaderamente violento para el razonamiento más elemental? ¿No parece absurdo que a un niño o a un joven que necesita más que nadie reconocer valores, se le diga que poco vale ser un buen estudiante, cuando la suerte buena o mala puede abrirle o cerrarle las oportunidades que busca para realizar sus sueños?.

Como «veterano de guerra» en el mundo educacional soy de los que aprendió desde el primer día de clases que debía reconocerse el esfuerzo para aprender y comprender las diversas materias de cada ciclo escolar, por lo tanto, me rebelo frente a esta fórmula que nada tiene de pedagógico y que «expertos» más el populismo que en pedagogía instalaron como una manera de cerrar las puertas con candado ideológico a quienes sostienen que en la sociedad debe premiarse a los mejores y no igualarlos con los peores.

Si se trata de igualar en la mediocridad habría que suprimir las medallas olímpicas, los concursos de oposición para ingresar al mundo académico o a la magistratura y, vaya paradoja, a los cargos de la alta administración publica. La igualdad en la mediocridad conduce inevitablemente a la igualdad en la miseria.

Alejandro Witker, Historiador.

Publicado en diarios Crónica Chillán (24-V-2019) y La Discusión (25-V-2019), Chillán.

GRATUIDAD Y PEDAGOGÍA

Presidente Pedro Aguirre Cerda.

El presidente Pedro Aguirre Cerda popularizó un lema expresado años antes por Enrique Mac Iver, “gobernar es educar”. Efectivamente, todo acto de gobierno de grandes proyecciones debería ir acompañado de un verdadero ejercicio pedagógico para que el conjunto de la sociedad y, muy especialmente, los jóvenes enriquezcan su cultura cívica.

Cuando se estableció la llamada “gratuidad” en la educación pública nos parece que se actuó precisamente en el sentido contrario al establecer como una política de Estado que no cobrar por los servicios educacionales constituía un acto de gratuidad. Nada más contrario a la realidad. Los servicios educacionales no dejan de financiarse por el hecho de no cobrar matrículas a muchos o pocos estudiantes cuyos maestros, laboratorios, bibliotecas, gimnasios, comedores, edificios siguen exigiendo altos costos que se financian con el presupuesto nacional que pagamos todos los chilenos, por lo tanto, no hay tal educación gratuita, lo que hay es liberación de pago por parte de los estudiantes pero no liberación de costos por parte de la sociedad.

Nos parece que un acto pedagógico debería representar una advertencia clara a quienes se benefician por el no cobro, que alguien está pagando su educación y más tarde su carrera profesional con la cual ejercerá privadamente para lucrar con los servicios que preste a la sociedad como médico, abogado, ingeniero, arquitecto o cualquier otra profesión. Se da el caso que la sociedad paga para que cada joven se convierta en un ciudadano con cuyo título escalará a las mayores alturas en el orden social y económico. Vaya paradoja: el esfuerzo colectivo abre las puertas para que se despliegue el interés privado. 

¿No sería razonable que cada futuro profesional supiera que todos nosotros estamos aportando para que él estudie sin pagar y que adquiera una suerte de compromiso moral para servir a la sociedad a lo menos con honestidad y esmero? Esta advertencia no estaría de más si se hiciera presente a quienes pasan meses en huelgas por las más variadas razones y peor aún a quienes en el colmo de la irracionalidad destruyen sus colegios y hasta arrojan bencina para quemar a profesores. Como puede apreciarse la sentencia de Pedro Aguirre Cerda vale la pena escucharla: “gobernar es educar”.

Alejandro Witker – historiador.

Publicado en diarios Crónica Chillán (10-V-2019) y La Discusión (13-V-2019), Chillán.

UNIVERSIDADES

Se anuncia la creación de una mesa de relaciones universitarias para compartir compromisos con la Región de Ñuble. Una noticia de esas que reconfortan porque muestran la madurez y responsabilidad de sus autoridades para no convertir el nuevo escenario en un territorio de disputas. Todo lo contrario. ¡Que buena onda!. Cuando se creó la Universidad de Chile Chillán, la U. De Concepción tenía sólo dos o tres carreras agrarias. Se justificó plenamente aquel histórico movimiento. Se podrá discutir lo que pasó en el camino que condujo a la actual UBB que, a esta altura es una Universidad instalada en Chillán con un gran campus y múltiples carreras. La U. De Concepción tiene ahora una amplia oferta académica. Postular ahora una Universidad de Ñuble solo por amor propio no cuadra con el momento histórico que se vive.

Como si fuera poco, el área tecnológica cuenta con INACAP, formidables instalaciones, numerosos estudiantes y grandes resultados. En esa misma línea actúan Santo Tomás y Virginio Gómez. El gobierno ha expresado su intención de crear un Tecnológico en Quirihue donde probablemente se justifique y, tal vez podría ocurrir lo mismo en Yungay. La creación de centros académicos de alto nivel requiere de fuertes inversiones, académicos calificados y mercados laborales a la vista o altamente probables.

Se mencionan las carencias de altos estudios en las Bellas Artes, lo que podrían resolver las grandes universidades sin dificultades. El punto es que mientras no se modifiquen los programas escolares sería ofrecer cartones para cesantes.

El tema universitario no puede plantearse en el terreno emocional. Es demasiado serio para que solo con buenas intenciones se levanten plataformas absolutamente desconectadas del mundo académico donde parece razonable que hay unas cuantas personas que saben de qué se trata.

Alejandro Witker.

Historiador.

Publicado en diario La Discusión, 03-II-2019.

GOBERNAR ES EDUCAR

Valentín Letelier. Imagen del Archivo Fotográfico del Museo Histórico Nacional.

El distinguido historiador maulino Jaime González Colville acaba de recordarnos en un diario metropolitano que esta frase, atribuida al Presidente Pedro Aguirre Cerda, pertenece en realidad a Valentín Letelier (1888). Oportuna advertencia cuando se anuncia un merecido homenaje a ese mandatario y se recuerda la frase que se le atribuye. Un buen marco para poner en duda si se está realmente educando cuando se habla de la gratuidad de la enseñanza. En estricto rigor, nada es gratis, alguien paga y en el punto referido pagamos todos los chilenos.

Es lamentable que se les diga a los jóvenes que la educación es gratis y no se haga con ellos la lección elemental: enseñarles la responsabilidad que tienen de educarse con recursos aportados por todos los chilenos. De hecho se hace demagogia con la gratuidad que no es tal y se desaprovecha la oportunidad de situar a los jóvenes frente a una responsabilidad con la sociedad. Curiosa gratuidad para alcanzar un título profesional con el cual se estará habilitado para lucrar; sin embargo, el lucro a sido condenado como inaceptable en la educación. En estricto rigor, con recursos públicos se habilita para el negocio privado. De ahí que establecer el deber de devolver lo invertido por la sociedad, no solo sería justo sino también ético. Si así se enseñara seríamos fieles a la sabia sentencia que gobernar es educar.

Alejandro Witker

Publicado en diario Crónica Chillán, 23 VII 2018.