MALAS NOTICIAS

Viene llegando la noticia, acaba de morir en Madrid un chillanejo de primera, Jorge Tapia Valdés (1935-2020), abogado, ministro de Estado, embajador, intendente, académico en Chile y en Venezuela, inteligente, culto y de la mejor madera de los bosques chilenos.

Fuimos compañeros de curso en el Liceo de Hombres de Chillán, compartimos esa increíble hazaña estudiantil que fue el Liceo Nocturno Bernardo O’Higgins creado por estudiantes del liceo y del cual Jorge fue rector.

Era un chillanejo de corazón abierto, su padre, Antonio Tapia, se pasó la vida en La Discusión y fue muy cercano a don Alfonso Lagos a quien Jorge admiraba y recordaba, “me enseñó a querer y a sentir orgullo de ser chillanejo”.

Por eso dejó textos conmovedores cuando conoció “La Silla del Sol” y la revista “Quinchamalí”. Cuando recibió el número sobre la inauguración del Teatro Municipal me envió mensaje salido del alma, llamó y dijo: “lloré de emoción… espero no morirme antes de conocerlo…”. Su salud impidió verlo y sentirlo, pero se fue seguro que con esta obra terminaba el terremoto del 39.

Hace tiempo que me voy quedando más solo; los amigos antiguos se han ido casi todos.  Sólo cabe agradecer el privilegio de haber compartido la vida con gente de primera. Ya te alcanzo, querido Jorge.

Alejandro Witker, Historiador

Publicado en diario La Discusión, Chillán, el 2 – VII – 2020

HÉROES Y VILLANOS

Imagen reproducida por cortesía de Rawpixel Ltd

La pandemia ha puesto en escena una contienda colosal: la medicina contra la enfermedad en términos auténticamente épicos.

Un elenco de médicos, enfermeras, kinesiólogos, técnicos diversos, administrativos, choferes, auxiliares se juegan la vida día y noche para salvar a miles de compatriotas de la muerte. Son héroes civiles que se están ganando el corazón de los chilenos.

El doctor Juan Carlos Molina, en una verdadera arenga televisiva, llamó a la población a seguir las instrucciones de las autoridades de la salud para evitar el inminente colapso del sistema sanitario público y privado. “No queremos ser héroes pero tampoco mártires”, dijo, emplazando a los irresponsables que eluden la cuarentena, organizan fiestas, se van a las playas, desafían el toque de queda, falsifican citas médicas, salen a comprar lo que no necesitan y a pasear el perro, ¿sabía usted que algunos arriendan un perro para salir a callejear?, y más de alguna vez con el microbio en el cuerpo.

Son los villanos de la escena que no respetan nada ni siquiera a su propia familia. Para ellos sólo hay derechos jamás obligaciones, son esos patriotas de estadio o ramadas, nunca ciudadanos comprometidos con la República.

Alejandro Witker, Historiador

Publicado en diario La Discusión, Chillán, el 10 – VI – 2020

Estado y salud

Imagen tomada de hospitaldechillan.cl, Ministerio de Salud, Chile.

El Estado surgió cuando la sociedad creció y se tornó compleja. Es una construcción jurídica y administrativa que es conducida por el gobierno y actúa a través de de los funcionarios públicos. Por lo tanto, es absurdo imaginar que se puede gobernar sin los funcionarios públicos.

Por lo mismo, resulta impresentable que mientras los trabajadores de la salud cumplen con sus deberes, como lo hacen las Fuerzas Armadas, Carabineros y Policías, un grupo de sindicalistas se disguste porque se les convoca a cumplir las obligaciones por las cuales les pagan. A este grupo los apoya la CUT que nada dice sobre los trabajadores que se la juegan fieles a sus deberes cuando una terrible pandemia ataca feroz a la sociedad.

Llama a atención que los que demandan un «Estado solidario» pongan condiciones para cumplir sus deberes solidarios con la sociedad que les paga.

Como chileno quiero agradecer a los soldados, marinos, aviadores, carabineros, policías que una vez más muestran su lealtad con Chile y salen a enfrentar los riesgos propios de sus oficios para proteger a la sociedad.

Quiero agradecer con emoción a los trabajadores de la salud, la primera línea de la brega, su coraje y lealtad a su oficio, desde luego, al comandante central de la contienda, el ministro Jaime Mañalich y los subsecretarios Paula Daza y Arturo Zúñiga, que han lucido dominio y compromiso en una faena inédita y compleja. Situado en una vereda diferente, no caigo en la mezquindad de negarles el reconocimiento que merecen. No me mueve el odio estratégico de algunos; solo mi lealtad con la República.

Alejandro Witker. Historiador

Publicado en diario La Discusión de Chillán, el 26 – V – 2020

José Luis Ysern

José Luis Ysern. Foto: Ediciones ICD.

Lo conocí en la Universidad de Chile, Chillán, era un cura joven venido de España a cumplir, junto a otros curas traídos por el obispo Eladio Vicuña para sembrar cristianismo en nuestra tierra. Desde entonces mantenemos una relación de creciente estima.

José Luis me dispensa reiterada consideración por mi obra cultural; es un aliento de los que más aprecio por su talento y valores que todos los que lo conocemos admiramos.

Por eso cuando alguien pretendió involucrarlo como testigo de uno de esos bochornos que han golpeado a la Iglesia Católica, mi querido amigo Juan Pablo Garrido publicó una carta solidaria, en La Discusión de Chillán, de inmediato escribí en sus mismas columnas para compartir la categórica defensa de Juan Pablo.

José Luis viajó a España por razones de salud. Sus amigos lo acompañamos rogando a Dios no se llevara a este cura que ha sido un ejemplo de consecuencia y decencia.

Desde España me envió mensajes sobre mis notas periodísticas que lo han tenido siempre como un lector generoso en sus juicios.

Ha regresado a Chillán para orar por todos nosotros, para enseñar, para animarnos en este tiempo malo. Espero verlo pronto, no habrá abrazos, pero los ojos que son espejos del alma se encontrarán para compartir una noble amistad. Si muchos curas fueran como José Luis, otro gallo cantaría.

Alejandro Witker, historiador

Publicado en diario La Discusión, Chillán, el 7 – V – 2020

Alejandro Witker recibe galardón como Vecino del año de Ñuble 2018, por parte de Corñuble

Alejandro Witker galardonado como Vecino del año de Ñuble 2018. Fotografía de Pamela Herrera, cortesía de diario La Discusión.

En el marco de la celebración del 31 aniversario de la Corporación de Adelanto y Desarrollo de Ñuble, Corñuble, se distinguió al Dr. en Historia, Alejandro Witker Velázquez, como Vecino destacado de Ñuble 2018.

Tal reconocimiento tiene un cariz especial, al entregarse a días de que la hoy provincia pase a constituirse plenamente en la nueva Región de Ñuble, el próximo 5 de septiembre, anhelo en que el profesor Witker contribuyó desde la investigación, difusión y puesta en valor de la historia y patrimonio cultural de esta zona.

Hernán Osses Santa María

Hernán Osses Santa María

Lo conocí recién llegado  a Concepción hace más de medio siglo. Periodista culto, profesor respetado, amigo querido con el que disfruté de una noble amistad. Me lo presentó otro periodista de buena talla, también amigo muy querido, Alfredo Barría, quien se adelantó en la partida.

Siempre recordé con agrado tantas tertulias con Hernán y Alfredo en diversas parroquias penquistas a cuyos retiros espirituales nos gustaba invitar a señores dignos de nosotros: Cousiño, Errázuriz, Torres. Largas horas compartiendo lecturas, observando el mundanal ruido y gozando de pelambres de baja intensidad que rara vez faltan en las mesas chilenas. Todo con el mejor humor y esa progresiva resignación que van dando los años. La certeza que el mundo es más ancho y más ajeno que lo que creíamos cuando compramos la pomada que curaría todos los males de la tierra y que ha terminado como remedio peor que la enfermedad.

En aquellos años rojos y rosados un grupo extremista, por cierto dueño de la verdad y militante en el pensamiento único, agredió a Hernán por una de esas razones que los totalitarios no perdonan: no pensar como ellos. Aquel episodio no lo convirtió en un resentido ni en un cultivador del odio. Fiel a sus convicciones democráticas siguió laborando y cultivando buenas relaciones con todos los dispuestos a no olvidar que sin tolerancia la civilización regresa a la barbarie.

Se acaba de ir de este mundo. Me imagino que Alfredo salió a recibirlo con sus estruendosas carcajadas. Que le habrá dicho: “misión cumplida”. Así fue en la familia, la cátedra, la prensa y los buenos bares. Me regaló el prólogo de un libro que preparé para los estudiantes de periodismo y también los largos años de amistad. Gracias, Hernán, con un adiós que a estas alturas en sólo un “hasta luego”.

Doctor Alejandro Witker.

(Publicado en La Discusión, Chillán, 27-VI-2017)